Agridulce.

La primera jornada deparó sensaciones muy distintas en función del grupo que se hubiera visto.

El grupo A fue lo más decepcionante y vergonzoso que se ha visto últimamente a nivel mundial. El partido inaugural, entre Sudáfrica e Iraq aborreció en grandes proporciones. Un ignorante, como yo, del fútbol asiático y africano, esperaba sorprenderse con el fútbol de estas dos selecciones. Y vaya sorpresa. Partido para echarse a dormir. No hubo nada a destacar, quizás el portero iraquí y los extremos sudafricanos. Nada de nada del tal delantero iraquí  y el mediocentro que había fichado el Twente. Decepcionaron. Les tocará lavar la imagen contra España, es decir, no perder por muchos.

De Nueva Zelanda nada que decir. Si nadie baja los brazos, el resultado podría haber sido un 10-0 tranquilamente. En que posición hubiese quedado la FIFA y su torneo si eso llega a ocurrir.

El grupo B sí que fue muy distinto. Dos partidazos, aunque no pude disfrutarlos enteramente. El mejor, el Egipto-Brasil. ¡Vaya con los faraones! Sería una lástima no verlos el año que viene en el Mundial. Esperemos que logren el pase, aunque se han complicado mucho la clasificación. Si no estuvieran allí, el fútbol no les haría la justicia que merecen, no hay que olvidar que han vencido en las dos últimas ediciones la Copa de África. Sea como sea, frente a Brasil dieron una lección de verticalidad. Podrían haber ganado, o como mínimo empatar, pero Brasil es Brasil. Sólo con un, como siempre, espectacular Kaká y un par de jugadas a balón parado les bastó para ganar. Los egipcios deberán mejorar la faceta defensiva del balón parado.

El Italia-EE.UU también dió emoción. Los estadounidenses se quedaron con un jugador menos. Altidore, el desaparecido jugador del Villarreal o Xerez, provocó un penalty, y la estrella, Donovan, lo enchufó. Estados Unidos estaba en el papel que se esperaba de ella, una selección con mucho oficio global y que no hubiese sorprendido de su victoria, no hay que olvidar que en 2002 fueron cuartofinalistas del Mundial frente a Alemania. Sin embargo, Italia es Italia. Si no hay sufrimiento, no es lo mismo. No pueden ganar holgados, o mejor dicho, con tranquilidad. Salió Rossi, el genio de la Vila, y lo solucionó todo con un trallazo imparable directo a la escuadra. Era el primer o segundo balón que tocaba. Abrió los ojos a todos los tiffosi que aún no lo conocían. El calcio italiano ya reclama a su nueva figura. Lo quieren en Italia. Nosotros queremos seguir disfrutándolo aquí. Pero si vienen Juve o Milan preguntando por él, no creo que Roig lo pueda aguantar.

Ahora viene la segunda jornada. Sudáfrica está obligada a ganar si quiere pasar a semifinales, incluso ganar de mucho. Iraq tratará de capear el temporal. Y, España, a pasearse una jornada más. El sorteo así lo estableció. La clave es saber cuantos caerán. Y disfrutar. Disfrutar de los Xavi, Silva, Fàbregas, Alonso, Villa, Torres, Cazorla, Riera, Mata, Ramos, Puyol, Casillas… hay tantos! Parece increíble que gente del nivel de Cesc o Silva puedan ser suplentes en esta selección.

En el otro lado, yo estimaba una sorpresa. Y casi se dió. Ahora, sin embargo, parece que el grupo podría quedar finiquitado a las primeras de cambio, a falta de una jornada. Mi aspirante a caer, Brasil, salvó el escollo de Egipto, y me da que salvará el de EE.UU con relativa tranquilidad. Veremos. Aquí seguiremos disfrutando de los egipcios, quienes pronosticó que jugarán a las mil maravillas contra Italia pero acabarán cayendo contra la azzurra, que hará poca cosa pero se llevará la victoria.

Anuncis

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s