Ce ne andiamo a Madrid

No lo recordaba. Fue haciendo zapping, mientras me asqueaba de los partidos de Racing y Valladolid, cuando me topé en Canal+ Fútbol con la joya del día: la finale di Coppa italiana. Un Inter-Roma que es este año algo así como lo del Madrid y Barça en España (al menos, éstos han dejado la Copa de migajas).

Fue un partido bronco y copero, que se suele decir. Un partido igualado, pese a la irritante retransmisión de, paradójicamente, dos grande de ello como son Sixto M. Serrano y Maldini. Un partido debe ser tratado con mayor objetividad, por mucho que sean de fuera. Ellos apuntaron que la Roma sólo hizo que pegar, lo cuál es cierto. Pero hablando en niveles generales, la distancia entre unos y otros no fue excesiva. Hablando claro, el Inter no le dio ningún baño anoche a la Roma. De hecho, más allá de la individualidad, y el golazo que supuso, del Principe Milito, y disparos esporádicos de Ballotelli, no le recuerdo nada más a los neroazzurri en ataque. Por otro lado, la Roma tuvo las suyas, que fueron pocas, pero que tal vez si Julio César no hubiese sacado una mano salvadora, estaríamos hablando de otra cosa.

En los minutos finales la tensión y los nervios palpables durante todo el partido hicieron mella con mayor intensidad. El cansancio, la rabia por perder en tu ciudad y frente a tu gente, y la frustración de comprobar que el Inter parece que no le dejará ningún trofeo que alzar, provocaron agresiones y situaciones impropias de un club señor como es la Roma. Paradigmático fue lo de Totti, un ídolo, propinando sendos toquecitos (a Motta y Ballotelli) a la cabeza de éstos con su pie, o una brutal y alevosa (como dijo Sixto) entrada por detrás a Mario. En definitiva, que el Inter ganó. Maquiavelo ya tiene un título, y sus tiffosi parecían clamarle más con esa pancarta que decía “Che cosa vogliamo? Vogliamo tutti“. Puede haber triplete histórico, y de eso que me alegro por un club tan sufridor como el Inter. Aunque ayer yo iba con la Roma, no me disgustó ver como sonaba ese himno de Amala, pazza Inter amala! al tiempo que lo coreaban sus tiffosi, y sus grandes jugadores. Unos jugadores que también avisaron de sus intenciones entre gritos, jolgorio y bailes, al canturrear aquello de “ce ne andiamo a Madrid, ce ne andiamo a Madrid!!”. Es el grito de guerra. Es su año. Falta muy poco para culminar el sueño, un, hasta hace poco, utópico triplete.

 

Advertisements

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s