Volver a empezar

El Barça se disuelve como un azucarillo. Y tampoco es de extrañar. En el mundo del fútbol los ciclos terminan por cumplirse. En este sentido, el período victorioso que inició años atrás Pep Guardiola, podría decirse, se ha alargado de una manera fascinante en el tiempo. Aquel equipo que deslumbró en la temporada 2008-2009, no parece hoy el mismo. Y da un poco de pena, de tristeza. El palmarés que dejan atrás no es cualquier cosa: 4 ligas, 2 copas de Europa, 2 copas del Rey, 2 mundiales de club, 2 supercopas de Europa y 4 supercopas de España.

Da la sensación de que el Barça se ha ahogado en su propio éxito. Esta última temporada ha sido calamitosa. El capricho de Neymar, la fuga de Rosell y la sanción Fifa son solo algunos retazos de lo acontecido. Aunque en lo puramente futbolístico, la realidad indica que la marcha repentina de Tito Vilanova desencajó los moldes de un equipo ganador que, en cualquier caso, ya venían resquebrajándose desde la mortal semifinal frente al Bayern la temporada anterior. La firma del ‘Tata’ Martino, pasado el tiempo, se ha demostrado un error. No ha sabido controlar al vestuario, un vestuario en el que uno no concibe ya valores como la humildad, el sacrificio y la ambición.iniestaEstamos ante un Barça desdibujado. Xavi no parece el mismo. Iniesta, a pesar de la retórica de Martino, nunca ha terminado de encuadrar en los esquemas del argentino. Messi muestra un nivel lamentable. Fàbregas da la sensación que debe jugar por obligación. A Pedro, como casi siempre, se le ha apartado del once sin motivo ni consideración. Valdés está con la cabeza en Mónaco. Y muchos más nombres que no han rendido conforme a lo acorde de su nivel: Puyol, Alves, Neymar, Busquets. Demasiadas contradicciones, demasiados errores. Imposible competir (para vencer) con equipos como el Atlético de Madrid o el Real Madrid exhibiendo estas carencias.

El miércoles tienen la oportunidad de despedirse con un último recital. La final de Copa puede ser el broche perfecto para cerrar definitivamente un ciclo glorioso. De todos los equipos que yo he visto jugar al fútbol, ha sido el mejor. Merece un bonito final. Merece la Copa, y merece luchar la Liga hasta el final. En todo caso, tienen trabajo en los despachos del área deportiva. La transición ya ha comenzado.

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